martes, 13 de enero de 2015

El alcalde de Tacoronte, reprobado públicamente por la mayoría del Pleno.

Ayer lunes 12 de enero, fue una fecha singular en la historia política de nuestro municipio e incluso de Tenerife, pues si no nos falla la memoria, es la primera vez que se produce la reprobación de un alcalde. Y es lamentable que haya tenido que suceder así, pero también consideramos que era inevitable hacerlo.

La postura continuada durante el mandato de este alcalde, empeñado en suplantar algunas competencias del Pleno, con una actitud dictatorial, despótica en ocasiones con concejales y concejalas de la oposición, le ha llevado a esta situación de rechazo público por parte de la mayoría de representantes del pueblo de Tacoronte.


Mediante una moción presentada por Sí se puede para su inclusión en el Orden del Día como medida urgente, finalmente prosperó no sólo su inclusión en el mismo, sino los acuerdos propuestos por nuestro partido, que fueron apoyados por los concejales y concejalas del grupo de No Adscritos y del grupo del Partido Popular, a los que agradecemos dicho apoyo, y que refleja el sentimiento unánime de una oposición mal tratada por el alcalde presidente del Ayuntamiento.

Y no ha sido precisamente capricho el argumentario de nuestra moción, puesto que se hizo basada en fundamentos jurídicos totalmente procedentes. Así lo demuestra el hecho de que el alcalde haya incumplido sistemáticamente lo dispuesto en el artículo 129.1 de la Ley 14/1990, de 26 de Julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias, en el que se establece que "es inexcusable obligación del Presidente del Ayuntamiento incluir entre los asuntos del orden del día las mociones y las propuestas de acuerdo por escrito que los concejales presenten hasta tres días antes de haberse confeccionado el mismo".

En un intento patético de demostrar lo indemostrable, el alcalde se aferró en el Pleno de ayer a una sentencia del TSJC en la que el fallo indica que es procedente no admitir en el orden del día los temas no correspondientes a la competencia de los ayuntamientos. Pero es precisamente este argumento el que lo deja en evidencia de su desconocimiento de lo dispuesto en el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, aprobado por Real Decreto 2568/1986, o en la propia Ley 7/1985, Reguladora de las Bases de Régimen Local, ya que en dicha normativa (artículo 123.1, apartado d), se define como una de las atribuciones del Pleno, la "aprobación y modificación de las ordenanzas y reglamentos municipales", siendo por ejemplo éste uno de los temas suprimidos del orden del día por el alcalde de Tacoronte en el último Pleno, mediante decreto fundamentado en la necesidad de un informe técnico que le indique la competencia o no del asunto propuesto.

E igualmente sucede con otros muchos ejemplos de asuntos presentados en tiempo y forma por el concejal y concejala de Sí se puede (y por los del grupo de No Adscritos), suprimidos de su inclusión del orden del día sin posibilidad si quiera de ser discutida su procedencia o no por el Pleno, órgano que se supone es la máxima institución de representatividad de la población. 

Así, podríamos enumerar el caso de una moción en la que se pide simplemente que el Ayuntamiento se dirija al Cabildo de Tenerife para pedir que el carril exclusivo de guagua que pretende construir en la autovía TF5, llegue hasta nuestro municipio (lo cual supone una materia competente al Pleno ya que afecta a una parte del propio Plan General en cuanto a gestión de vías de comunicación), o una moción pidiendo la estabilidad del personal que gestiona la prestación canaria de inserción en nuestro municipio (gestión de personal, otra materia competencia del Pleno), o una moción pidiendo la creación de un consejo municipal de la infancia (que ya existe en otros municipios de Tenerife).... 

En definitiva, muchos ejemplos de mociones TOTALMENTE PROCEDENTES y MATERIA COMPETENCIA DEL PLENO según la legislación vigente, que han sido SUPRIMIDAS DE FORMA CAPRICHOSA del orden del día por el alcalde.
Como bien le recordó en el pleno del día de ayer una concejala de la oposición, "no se pueden llevar al Pleno sólo las mociones que son del gusto del alcalde".

Parece ignorar el alcalde que existe una sentencia previa condenatoria contra el mismo por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo en el año 2012, en la que se le obliga a la admisión en el orden del día de asuntos propuestos por Sí se puede.

Parece haber olvidado el alcalde el acuerdo al que se llegó en su día entre los distintos grupos políticos de nuestro Ayuntamiento para que la procedencia o no del debate de un asunto planteado por cualquier concejal, se acordara por votación previa por el propio Pleno y no por el alcalde.

Parece haber olvidado también el alcalde que en diversos plenos del presente mandato ha admitido incluir en el orden del día otros asuntos en materia de política estatal o internacional, que no figuran expresamente como materia competencia de los Plenos en la normativa vigente, por el simple hecho de ser presentados por su propio grupo político o por el concejal afín a su política (único representante del PsoE en el Pleno).

A pesar de todo ello, el alcalde ha vuelto en los dos últimos meses a adoptar su actitud dictatorial, y nos ha obligado a presentar esta moción de reprobación, que figurará en el acta oficial como prueba de su mala gestión.

Debemos recordar también en este sentido de crítica a la mala gestión de Álvaro Dávila, cómo diversas mociones presentadas por Sí se puede en el presente mandato, aprobadas en el Pleno por votación de la mayoría de sus componentes, no han tenido efecto al dejar de ser ejecutadas por el equipo de gobierno, aludiendo distintas justificaciones, a cual más insostenible. 

A falta de 4 meses para el final del mandato, el alcalde, en lugar de buscar una postura negociadora o al menos no beligerante con la oposición, ha mantenido su actitud soberbia y ha expresado claramente su intención de mantener su desprecio hacia la oposición hasta final del mandato.

Previendo esta actitud, es por lo que Sí se puede no se ha limitado solamente a presentar la moción de reprobación que reproducimos al final del presente texto, sino que además, ha iniciado trámites judiciales ante los Juzgados de lo Contencioso Administrativo, para exigir la correspondiente sentencia condenatoria contra el alcalde, e igualmente, exigirle la responsabilidad patrimonial en caso de condena al pago de costas, ya que el Ayuntamiento no debe costear la mala gestión de una actitud personalista de su alcalde.

En otra muestra más del descontento general con la gestión del alcalde, en la calle, una vez más, un grupo de vecinos y vecinas disconformes con la gestión y el trato recibido de su alcalde, durante la celebración del Pleno coreaban gritos de "alcalde imputado, alcalde reprobado"... 




"Lo más aborrecible es que se gobierne olvidando el bienestar de la gente"
Confucio, (s. V a.c)


TEXTO DE LA MOCIÓN PRESENTADA POR SÍ SE PUEDE Y APROBADA POR LA MAYORÍA DEL PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE TACORONTE EL 12.01.2015:

Don Ángel Méndez Guanche y Doña Carmen del Cristo García Estévez, concejales de Sí se puede, pertenecientes al Grupo Mixto Municipal del Ayuntamiento de Tacoronte, en uso de las atribuciones que les confiere el artículo 97.3 del R.O.F., y las disposiciones en materia de mociones con carácter de Urgencia, contenidas en la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases de Régimen Local, en la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias, y en el Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, presentan al Pleno del Ayuntamiento de Tacoronte la presente MOCIÓN CON CARÁCTER DE URGENCIA, para su votación, debate y aprobación, si procediera, en el Pleno Ordinario a celebrar el día 12 de enero de 2015, de acuerdo con la siguiente

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:
Tras las últimas elecciones municipales celebradas en mayo de 2011, el candidato propuesto por el grupo municipal de CC/PNC, accedió a la Alcaldía de Tacoronte con el apoyo de los concejales/as de su grupo y del grupo municipal del PSOE.

El 22 de octubre de 2013, se aprobó en el Pleno de Tacoronte una moción de censura contra el alcalde, apoyada por 11 de los 21 concejales de la Corporación. Sin embargo, a raíz de una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Sta Cruz de Tenerife emitida en diciembre de 2013, se estimó la demanda interpuesta por el alcalde censurado, anulándose los acuerdos tomados en el Pleno de 22 de octubre y retomando el puesto de alcalde Álvaro Dávila González.

El hecho de ostentar la alcaldía otorga al alcalde distintas funciones y competencias, y también determinadas obligaciones, recogidas en diversas Leyes y Reglamentos que regulan la Administración Local. Entre estas obligaciones figura la de incluir en el orden del día de los plenos ordinarios las mociones presentadas en tiempo y forma por los concejales y concejalas.

El órgano de mayor representatividad del Ayuntamiento lo constituye el Pleno, conformado por todas las fuerzas políticas que consiguieron representación en las últimas elecciones municipales, y del cual Álvaro Dávila González es su Presidente.

A lo largo de este mandato, han sido varias las ocasiones en las que el alcalde, mediante decreto, se ha negado a incluir en el orden del día diversas mociones presentadas por el grupo mixto y el grupo de concejales no adscritos de este Ayuntamiento, amparándose en diversos argumentos y supuestamente, en lo estbalecido en el R.O.F. sobre atribuciones de la Alcaldía.

Ante la reiteración de veto por parte del alcalde a la inclusión en el orden del día de mociones presentadas por Alternativa Sí se Puede en tiempo y forma, en su momento se presentó demanda ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo, resultando de la misma una sentencia en la que se obligaba al alcalde a incluir en el orden del día las mociones rechazadas en su momento por decreto.

Pese a la existencia de este precedente, el alcalde ha continuado con su política de veto a las mociones de la oposición, excusándose para ello en una supuesta necesidad de informes técnicos, algo totalmente fuera de lugar dada la claridad con la que la normativa vigente establece la obligatoriedad del alcalde de incluir las propuestas de los concejales en el orden del día, y creando además una imagen desconcertante de un alcalde desconocedor de las materias que son o no competencia municipal, y que claramente están fijadas en las leyes citadas en el encabezamiento de la presente moción.

Por otro lado, la obstaculización y falta de cumplimiento de algunos acuerdos del Pleno por parte del Presidente del mismo constituyen en sí una falta de respeto al Pleno que él misma preside, pero, además, son reflejo de su autoritarismo y de su falta de sensibilidad hacia la diversidad sociocultural de la ciudad de Tacoronte, reflejada en la variedad de grupos políticos con representación municipal.

Igualmente, han sido numerosas las ocasiones en las que se han generado situaciones de enfrentamiento entre el grupo de gobierno, la oposición y gran parte de la ciudadanía de Tacoronte, creadas por la actitud del alcalde con distintos colectivos del municipio, basada en la falta de diálogo, de participación, y de información al público. Estos enfrentamientos han llegado al punto de no conceder turno de palabra a concejales de la oposición en algún Pleno, o dirigirse a los mismos en tono poco correcto.

El alcalde de Tacoronte parece ignorar que es el Alcalde de todos los ciudadanos y ciudadanas de Tacoronte, y no solo de quienes le votaron o de aquellos que resultan de su agrado.

Ante esta actitud, han sido varias las peticiones formales desde distintos miembros de esta Corporación para que cambie de actitud, pero una y otra vez el Alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila González, ha hecho oídos sordos a los diferentes grupos municipales y ha continuado escudándose en las competencias de un cargo sostenido por un gobierno en minoría, para dejar sin efecto acuerdos alcanzados por la mayoría del Pleno Municipal o para impedir que se debatan mociones sobre temas municipales de gran interés para los vecinos y vecinas de Tacoronte, y que en varias ocasiones han sido presentados a requerimiento de los mismos.

Por todo lo expuesto, los concejales de Sí se puede en el Ayuntamiento de Tacoronte, constituyentes del grupo municipal mixto, someten a la consideración del Pleno la presente moción de reprobación del alcalde, Álvaro Dávila González, solicitando el apoyo del resto de concejales y concejalas para la aprobación de la misma, en base al siguiente

ACUERDO

PRIMERO:
Reprobar al Alcalde del Ayuntamiento de Tacoronte, D. Álvaro Dávila González, por incumplimiento continuado de lo dispuesto en el artículo Artículo 129. 1. de la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias, en el que se establece que “es inexcusable obligación del Presidente del Ayuntamiento incluir entre los asuntos del orden del día las mociones y las propuestas de acuerdo por escrito que los Concejales presenten hasta tres días antes de haberse confeccionado el mismo”, así como por su actitud poco democrática y con tintes dictatoriales, impidiendo de forma constante a la oposición manifestarse de acuerdo con lo regulado en la legislación vigente.

SEGUNDO: Condenar públicamente la actitud autoritaria del alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila González, y su falta de respeto hacia los concejales y concejalas de los grupos políticos de la oposición, al ignorar o retrasas injustificadamente diversas decisiones de la mayoría del Pleno, así como por el trato dispensado a diversos colectivos del municipio.


En Tacoronte, a 12 de enero de 2015.

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