miércoles, 5 de noviembre de 2014

Sí se puede reitera su oposición a los vuelos rasantes nocturnos con helicópteros militares.

Una vez más, como casi todos los años, los aparatos del Batallón de Helicópteros del Ejército español, con base en Los Rodeos, se dedican a realizar maniobras nocturnas sobre nuestros barrios y calles, volando a bajas cotas y produciendo molestias a los vecinos/as. 

Una vez más, se alega necesidades de entrenamiento para unas tropas que concurren a un conflicto bélico sin que el pueblo del Estado español haya sido consultado respecto a esa participación.

Esta vez, incluso parece que debamos estar agradecidos porque la Subdelegación del Gobierno en S/C Tenerife haya anunciado (aunque lo hizo una vez iniciados los ejercicios) la realización de estas temerarias maniobras.

Un paso más en la política de militarización de la vida civil, propia de un gobierno en manos del PP, que parece empeñado con sus decisiones en que nos acostumbremos a la presencia militar a nuestro alrededor, al estilo de los países en guerra continua como EEUU o Israel. 

Nos dicen que los ejercicios "son necesarios y carecen de riesgos para la población"; pero nos preguntamos qué respuesta darán en caso de que se produzca un accidente por la noche, con aparatos que vuelan a alturas que impiden capacidad de respuesta suficiente para evitar una colisión contra viviendas o infraestructuras civiles.

Incluso se nos advierte la posibilidad de "realizar despegues y aterrizajes" con sus helicópteros Bell 212 y Bell 205, cuyo único fin es el uso militar y no la protección civil, la lucha contra incendios o el rescate, como en determinado momento nos ha querido convencer el Alcalde de Tacoronte.

Su seguridad queda en entredicho si repasamos las hemerotecas: en marzo de este mismo año un helicóptero del SAR del ejército, caía al mar en aguas de Fuerteventura; en abril de 2010, 4 militares españoles murieron en Haití en otro accidente de helicóptero durante unas maniobras militares precisamente; en 2005, 17 fueron los militares muertos en otro accidente de helicóptero, en Afganistán...

Es más, se da la circunstancia de que los aparatos que sí se dedican a fines civiles, casualmente nunca realizan maniobras nocturnas a tan baja cota, tal vez porque su personal esté mejor entrenado y no necesite de las mismas, o quizás porque realmente no sea tan necesario, y no por ello dejan de ser eficaces a la hora de prestar sus servicios.

La militarización de la vida civil programada por el PP pasa por derrochar dinero público en horas de vuelo en estas maniobras, por destinar más dinero público a cubrir plazas de personal militar que de personal civil en la Administración, por la compra de material militar y su venta a países que no respetan los derechos humanos, antes que la inversión en hospitales o centros educativos (que año tras año intentan poner en manos de empresas privadas). Lo único público y útil para este gobierno es el ejército. Un ejército diseñado para intervenir en países extranjeros en conflictos que no nos incumben, más que para defender el territorio propio. 

Desde Sí se puede seguiremos mostrando nuestra oposición a este tipo de maniobras y exigiendo su inmediata paralización sobre las zonas pobladas. 



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