jueves, 19 de abril de 2012

El copago y la oferta sanitaria.

El Gobierno del Estado español acaba de anunciar que procederá a modificar la actual legislación sanitaria de modo que los trabajadores incrementarán el porcentaje del importe que pagan en las recetas del servicio público de salud, y los pensionistas comenzarán a pagar por ellas por primera vez en la historia de nuestra democracia.

Estas medidas, tomadas al mismo tiempo que se permite a numerosas empresas nacionales y multinacionales que operan en España tributar en paraísos fiscales, supone un agravio comparativo y la demostración de que no se exige el mismo sacrificio a todos los ciudadanos/as del Estado.

Tal vez motivados por las instrucciones del F.M.I. que recientemente aconsejaba recortar derechos sociales porque la longevidad de los ciudadanos en el mundo "desarrollado" no permitía rentabilizar beneficios empresariales a las grandes multinacionales de la banca y comercio, el gobierno del PP ha decidido ir un paso más allá en su oleada de recortes, totalmente contrarios a lo que escribía y decía en su programa y publicidad electoral.

Nos preguntamos qué pensaran los concejales del PP de Tacoronte sobre estas medidas tan drásticas e injustas.

En esta suma de despropósitos sanitarios, seguimos asistiendo a pequeños parones y recortes que van generando una imagen cada vez más deteriorada de la sanidad pública, al tiempo que no para de aumentar la publicidad de las empresas de sanidad privada, como alternativa al desmantelamiento de lo público, pero ocultando que esas empresas sólo buscan rentabilidad en lugar de prestación de servicios.

En el último pleno municipal de Tacoronte, el equipo de gobierno informaba a una pregunta planteada por ASSP, que el recinto del centro de salud del casco urbano de Tacoronte se quedará como está durante mucho tiempo. Y esto ocurre porque las obras que se iniciaron hace ya bastante tiempo, se paralizaron hace bastante tiempo también al detectarse mediante catas que el terreno trasero al actual edificio, sobre el cual se debería ampliar el mismo, es suelo inestable. Eso supone nuevos estudios y obras que se salen del presupuesto inicial. En una época de recortes sanitarios en los que hasta se pone en duda el derecho a poder prescribir analgésicos a los ciudadanos, mucho nos tememos que el principal centro de salud pública de Tacoronte seguirá deteriorándose y falto de servicios adicionales, como correspondería a un centro público de una ciudad de más de 25.000 habitantes.

En manos de los votantes está el elegir la defensa de una sanidad pública o una privada. Creemos que se ha demostrado claramente qué partidos defienden una y otra, y confiamos en la memoria de los ciudadanos en próximas citas electorales. Incluso empieza a plantearse la necesidad de una iniciativa legal contra estos recortes sanitarios, que podrían ser anticonstitucionales.

En Arona, la población ya se moviliza pidiendo el Hospital del Sur y la mejora del servicio. ¿En Tacoronte a qué vamos a esperar?


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