jueves, 4 de agosto de 2011

Sí se Puede exige al grupo de gobierno municipal de Tacoronte respeto a las normas de convivencia democrática

La asamblea del comité local en Tacoronte de Alternativa Sí se Puede por Tenerife condena públicamente la actuación irresponsable del grupo de gobierno municipal y denuncia su falta de ética política.

Ese grupo de gobierno municipal ha dado muestras de codicia subiendo sus sueldos en cuanto ha podido (en el primer pleno) y muestras de insensibilidad social, entorpeciendo la convivencia y la participación de los vecinos en la vida política, como sucedió  en el pleno de los incidentes, provocados desde el grupo municipal de gobierno.

Quien no respeta a su pueblo carece de autoridad moral para indicar a alguien cómo debe comportarse. Y, sobre todo, quien no respeta a su pueblo carece de legitimidad para gobernarlo: es el caso de Tacoronte en 2011.

A pesar de estas carencias y despreciando estos principios básicos de civismo, ese grupo de personas ha dado un paso más en el desprecio a los vecinos y vecinas de Tacoronte pretendiendo erigirse como “educador” de los ciudadanos: han pedido a los representantes de estos ciudadanos que firmen una nota para “corregir” el clima social.
Un gobierno municipal, así lo entiende Sí se Puede, ha ser la principal fuente de respeto y paz en la convivencia social, y ha de utilizar siempre su poder sin abusar y sin ofender, guiado por la lógica de servicio al pueblo.

Ese grupo municipal de gobierno no opera de ese modo y por ello se deslegitima a sí mismo, al tiempo que avergüenza a los vecinos de Tacoronte ante el resto de mujeres y hombres que pueblan nuestra isla y nuestro archipiélago: han protagonizado el primer escándalo político de la nueva legislatura, con sus vergonzosas subidas de sueldos.

La asamblea del comité local en Tacoronte de “Alternativa Sí se Puede por Tenerife” (ASSPPT)  solicita públicamente al equipo gobernante que rectifique en los dos abusos que ha perpetrado: la subida salarial y la subida de tono. Con lo primero está aumentando el desequilibrio de rentas entre los habitantes del pueblo. Y con lo segundo está dañando la democracia participativa. Ambos factores degradan la calidad de nuestra vida política. 

¡En Tacoronte sí se puede hacer democracia participativa, con pleno respeto a los ciudadanos!

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